15 de diciembre de 2007
27 de noviembre de 2007
Un Valioso Testimonio ( Cali /Nov-91)
Viviendo así soy inmensamente feliz, como nunca antes pensé que era posible y quiero que siga siendo así hasta que llegue mi hora de ir al cielo.
Saludos Colombófilos
Acompaño en su dolor a su familia y a los compañeros de La Valiente Mensajera de Montevideo.Salim Amador, Melbourne Australia.(email 12/11/07).
26 de noviembre de 2007
Padre Romy (email 22/11/07)
25 de noviembre de 2007
Palabras de Seba Victorica
12 de noviembre de 2007
La Pascua de Cali
Viña del Mar, 11 de noviembre 2007
El primer día que lo conocí fue en el Juan XXIII, año 80, o 81, no recuerdo bien. El Padre Adolfo (Fito en ese entonces) lo había mandado llamar para conversar con él. Se había enterado que él quería suicidarse y el padre quiso ayudarlo abriéndole un camino de amistad y encuentro con Jesús. Recuerdo que muchas veces iba a verlo al Colegio salesiano, pues lo preparaba para la confirmación, y siempre lo acompañaba su chofer.
Como a muchos de nosotros nos impresionó su semblante, pero pudimos conocer en él una hermosa criatura de Dios que nos enseñaba a mirar el corazón de las personas…ya lo decía el Principito “lo esencial es invisible a los ojos”.
Su encuentro con el Cristo Resucitado, dio un nuevo sentido a su vida, -como siempre lo dijo-. Atraído fuertemente por el amor de Jesús pidió para hacer su consagración un 15 de septiembre día de
Cali nos dejó un gran modelo de amor a la vida, de lucha contra la muerte, y de fe ilimitada en Aquel que lo sostenía y cuidaba.
Hace unos años, conoció a una mujer chilena a quien amó mucho y ella a él también y se vio rodeado de este cariño que seguramente lo hizo muy feliz. Un nuevo signo del Amor de Dios para su vida.
Su testimonio maravilloso ha dejado fuerte huella en nuestras vidas, en especial en la gente que lo conocimos, pero quizás sin saberlo, entre la gente montevideana por quien él rezaba mucho, al igual que por su familia.
Hoy siento tristeza por su partida, pero también una gran alegría de saber que en este año jubilar de nuestra Comunidad, alguien “de los nuestros” ha llegado a la meta y gozará eternamente con el Dios Vivo que dio origen a esta Comunidad.
“Cali, “hijo de Dios, al ser hijo de la resurrección” (aludiendo a la lectura de este domingo), gracias por ser un fiel amigo de Dios, un testigo de la fuerza de vida sobre la muerte, misionero en la vida sencilla y cotidiana, en la alegría y en los padecimientos, transfórmate en nuestro “patrono” y sigue rezando mucho por nosotros, frágil y pequeña Comunidad, para que tengamos tu reciedumbre y valor para comunicar
Te queremos Cali, ora con Jesús al Padre por todos…y que disfrutes para siempre junto con María y tu mamá, la alegría del Amor Resucitado!
Un abrazo,
Comunidad Misionera de Cristo Resucitado.
11 de octubre de 2007
¿Como escribo mi historia?
¡Esperamos la tuya!